martes, 26 de noviembre de 2013

Tu dado favorito

     EL DESAFÍO DE LOS 30 DÍAS.
     Día 26: Tu dado favorito

     Durante mis años en el exilio, alejado de mi mesa de juegos, comencé a comprar dos cosas relacionadas con el rol: juegos y dados. Los primeros los ojeaba, en especial los apartados dedicados a la ambientación y las secciones escritas para el narrador (las reglas nunca han sido lo mío); los segundos, los almacenaba. Hasta tal punto que a día de hoy tengo como seis o siete saquetes llenos de dados, de todo tipo, tamaño y color. 

-Hay tantos, Indy, ¿cuál de ellos...?
-No sé. Pero no puede ser de oro.

     Pero de entre todos hay uno (que son dos), que sin duda es mi dado preferido, aquel (aquellos) que más veces ha rodado sobre la mesa y mi segunda compra relacionada con el Rol. Los dados que compré después de aquella primera sesión de juego en casa de Luis "Mis Amigos me llaman Güiso": mi primer dado de 100.

     En la mesa me habían aconsejado "deben tener dos colores claramente diferenciados para que uno marque las decenas y el otro las unidades". Y también "les darás mucho uso, porque te sirven también para el RuneQuest". Les hice caso en todo salvo en lo de "pruébalos en la tienda y compra uno que saque números altos". Menuda chorrada, me dije. Y mira, quizá debí haberles escuchado mejor, porque ésta primera pareja acostumbra a rodar hacia números demasiado bajos... Pero da igual: dos, sencillos, humildes, contrastantes y duraderos:

-Pero Indy...
-Estos son los dados de un carpintero.


     Blanco y negro. Negro las decenas, blanco las unidades.
     Tienen más de veinte años, y siguen siendo mis dados preferidos. Los únicos que nunca presto.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El sitio más extraño donde has jugado

     EL DESAFÍO DE LOS 30 DÍAS.
     Día 25: El sitio más extraño donde has jugado
     
     Difícil respuesta.
     ¿El Dungeon de Pepe? ¿El cubil de los tíos demonio en el centro de la juventud de mi pueblo…?

     Una vez jugué una mini sesión introductoria con unos compañeros en un albergue que había sido una cárcel. Y en un viaje a Francia con el instituto, de intercambio, jugué otra mini sesión en el autobús. Pero sitios raros, raros…

     Lo que sí he jugado es con tipos raros, raros. Los arriba mencionados “Tíos Demonio” que asolaban el centro de la juventud con sus gritos, con sus personajes sobredimensionados, capaces de recitar de memoria las reglas completas del Rolemaster (tablas incluidas) y de llorar de emoción tras un crítico, si bien podías jugar con ellos en un lugar idílico su mera presencia lo transformaba todo en un aterrador centro de malignidad, una antesala del infierno.

Mi personaje tiene 100 en todos los atributos.
Tuve suerte en las tiradas, en serio.


     Y, ya puestos, finalizaré mi entrega de hoy hablando del “Lugar más extraño donde vas a jugar en el futuro”: y es que pretendo llevarme a mi mesa en alguna de nuestras rolpartys anuales a un castillo medieval para sentarlos a jugar en la capilla.

Éste sí es un reto, y no lo de los 30 días… 

domingo, 24 de noviembre de 2013

La sesión de juego que menos ha durado

     EL DESAFÍO DE LOS 30 DÍAS.
     Día 24: La sesión que menos ha durado

     La trampa subterránea petada de aliens del Traveller. Odio a mis jugadores por ello.

     A sabiendas de que Aliens es una película de gran aceptación entre el personal de mi mesa de juego (entre otras cosas porque Aliens es DIOS), decidí preparar un megadungeon -antes de saber qué cojones era eso de los megadungeons- situado en las abandonadas instalaciones subterráneas de un planeta remoto, allá, por los confines de una suburbial galaxia del extrarradio. Las mentadas instalaciones estaban, cómo no, petadas de aliens hasta la bandera, incluyendo como premio una reina Alien bien oculta en a saber dónde.

     ¿Alguna vez hacen tus jugadores lo que crees que van a hacer? Bueno, vale, alguna vez. Pero parte de la gracia en esto de los juegos de rol es que son como una obra de teatro en la que no hay guión. En esta ocasión había decidido no preparar ni siquiera una trama a medio esbozar: pensaba soltarlos y dejarles profundizar a su ritmo. ¿Que querían investigar y averiguar algo acerca de lo que ocurrió en las instalaciones?, pues los datos estarían ahí. ¿Que se decantaban por buscar avanzada tecnología alienígena?, no iba a ser yo quien se lo impidiese. Para poder moverme con comodidad preparé unos cuantos mapas con papel hexagonal, y anoté en una libreta índice lo que había a grandes rasgos en cada uno de los niveles del lugar (más de sesenta niveles…). Pero los dejaría avanzar a su ritmo. A lo sandbox con reglas del Traveller.

     Así que llegan al sitio. En una nave cercana al nivel de acceso a las instalaciones encuentran varias cosas interesantes. Mocos alienígenas por doquier, restos óseos con el pecho destrozado hacia fuera, lo que parecía un huevo vacío de evidente origen extraterráqueo… 

     –¿Qué hacéis entonces? ¿Vais a la planta de acceso de la instalación?
     –¿La nave esta tiene alimentación nuclear? –Pregunta Javi– ¿Armas?
     –Mmm. Pues sí, algo habrá. Un núcleo de fusión, armas de mano y explosivos.
     –Pues mira tú qué bien. Sacamos el núcleo, lo metemos en el primer nivel de la instalación, lo detonamos y mandamos todo a tomar pol culo.
     –Ahí le has dado –dijo Raúl.
     –Me apetece ver fuegos artificiales –dijo Vicente.
     –¿Qué hacéis qué…? –acerté a murmurar yo.

¡Mira tú qué bonico nos ha quedado!
¿Te ha dado tiempo a sacar una foto…?


     La partida acabó en el minuto 10 de sesión de juego. Los odio.

     Los odio mucho.

sábado, 23 de noviembre de 2013

La sesión de juego que más ha durado

     EL DESAFÍO DE LOS 30 DÍAS.    
     Día 23: La sesión que más ha durado

     Pues sin lugar a dudas el premio gordo se lo lleva nuestro record mundial sectario batido no sin esfuerzo durante la segunda Rolparty: la sesión de Vikingos RuneQuest del Meso, iniciada a las 10:30 de la mañana y finalizada pasadas las 00:30 de la noche. 14 horas seguidas con las preceptivas pausas para almorzar y cenar, así como las obligadas por los apretones de vejiga. 

Sí, soy un vikingo. ¿Qué pasa?
Catorce horas de partida dan para avanzar bastante en la línea temporal...


     14 horas en las que dio tiempo a todo, o a casi todo: combate en tierra contra un grupo de asaltadores enemigos; combate naval, abordaje incluido; intrigas de salón; negociaciones con clanes vecinos para atraernos su apoyo militar en la inminente batalla que iba a sellar el destino de Irlanda; dolorosas traiciones; risas; viaje al inframundo para conseguir que, merced a nuestra sangre, un arma decisiva fuera forjada; y, como no, una gran batalla final entre clanes.

     14 horas.

     Dolorosamente largo.


     Dolorosamente épico.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Las mayores guarradas que has comido durante una sesión

     EL DESAFÍO DE LOS 30 DÍAS.
     Día 22: Las mayores guarradas que has comido durante una sesión

     Los palitos blancos que vician.

     Esta entrada va a ser muy corta y poco enjundiosa, porque como bien saben mis compañeros de mesa yo soy de natural sibarita y acostumbro a acompañar mis partidas de una buena copa de vino o alguna cerveza especial, siempre irlandesa o belga. Una vez me llevé 150 gramos de jamón ibérico de bellota a una partida de Esoterroristas, así que comprenderéis que la pregunta de hoy no va mucho conmigo... pero bueno, es lo que hay: esto es un reto, y hay que apechugar. Como diría uno que yo me sé, haber preguntado otra cosa.
     
     Así que, al ajo.

     Hemos comido cosas muy malas y en muy grandes cantidades durante nuestras sesiones roleras. Sobre todo durante la adolescencia, que es cuando te metes entre pecho y espalda cualquier cosa que te pongan sobre la mesa. 
     Pero ninguna como la cosa esa alargada: los palitos blancos que vician.
     No recuerdo el nombre de estos bichos, y en honor a la verdad, tampoco es que sean tan gran guarrada. Pero hay algo dentro de esos bichos blancos y brillantes algo… algo maligno, algo que no es de este mundo, algo tremendamente adictivo que te obliga a comerlos sin cesar, plato tras plato, bolsa tras bolsa. Mi mesa y yo hemos devorado arrobas de esas mierdas blancas.
     Arrobas.

Esto de arriba blancuzco y alargado, oculto entre las demás cochinadas, no es un tipo de snack. 
Es un Primigenio.
¡¡Ia Ia cthulhu fhtagn!!


     Durante un tiempo, estas malignidades con forma de gusanito, estos arteros entes primigenios aparecían en cada sesión aunque todos coincidíamos en que no eran particularmente sabrosos. Éramos conscientes de que una vez abierta la primera bolsa se adueñaban de nosotros y ya no podíamos ni siquiera mantener la concentración en el juego…

     Terrible.

     No sé cómo consiguieron dejarlos mis amigos; en lo que a mí respecta, mi exilio en el lejano norte por motivos de trabajo me salvó de ese viejo y preternatural mal con forma de gusanito blanco.

     Aunque reconozco que esas aterradoras obscenidades siguen apareciéndose en mis pesadillas, inundándome de sudores y horror y despertándome entre alaridos y lágrimas de pavor.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El Pj que te gustaría que llevase tu amigo

     –Hola, Amo. Celebro que vuestro viaje haya concluí…
     –Hola Puri. Esto está hecho un asco, ¿es que no ha venido a limpiar nadie en estos días?
     –Sí, Amo. Pero los del departamento de Reseñas jugaron ayer una sesión de cinco horas probando el rpg ese de baloncesto que tanto le gusta a usted, y…
     –No es de baloncesto, Puri. Es de vampiros y espías. En fin, es igual. Te he hecho venir por dos asuntos que me preocupan. Primero, ¿qué pasa con esas entrevistas?
     –He dejado la primera sobre su escritorio, Amo.
     –Eso es lo que me preocupa. ¿Tú te crees que puedes llamar a “eso” entrevista? ¿Es todo lo que os enseñan hoy en día en la facultad de periodismo? ¡Si parece un puto cuestionario! 
     –Perdón, Amo. Yo...
     –Que no me llames Amo.
     –Perdón, herr direktor.
     –El segundo tema. ¿Se puede saber qué es esto?
     –Mis bragas, Amo.
     –Ya veo que son unas bragas, Puri. Lo que me gustaría es que me explicaras qué demonios hacen las bragas de repuesto de mi becaria sobre la pantalla del Mac.
     –No son las de repuesto, Amo…
     –Me lo temía.

     EL DESAFÍO DE LOS 30 DÍAS.
     Día 21: El Pj que te gustaría que llevase tu amigo

     Digamos que todo depende del amigo.
     Supongo que lo divertido en todo esto es endosar algo que no vaya con la personalidad de la víctima: si tu amigo es calmado y gusta de la conversación y la deducción, le plantas a jugar con un cimmerio con 8 en inteligencia. Si lo que le va es el combate, un erudito. 

Saludos, Señorita. Soy el Doctor Lawson-Howless. 
He acudido a su bien nutrida biblioteca con la intención 
de indagar entre sus volúmenes de saberes arca… 
Oiga, ¿de qué se ríe?


     Y así. De forma que, como mis amigos son varios y el post iba a quedar muy corto, lo que de verdad me gustaría que mis amigos interpretasen es…
     
     DAVID: un sabio y pacífico hobbit. Amable con sus compañeros, calmado, con un elevado porcentaje en cocinar.

     MESO: un vikingo enclenque, leal, y rodeado de hostiles abuelas Trolls con hachas de combate.

     PEPE: Pepe es de los que se lo pasan bien con cualquier cosa. No sé, quizá un archimago maquiavélico y retorcido.

     MONTAÑÉS: un sesudo investigador en un juego dirigido por mí.

     ASIMILADOR: da un poco igual: todos sus personajes son impactantes y todos sus personajes atraen las pifias.

     JAVI: es un tipo ecléctico, así que ya ha jugado con casi cualquier cosa. Quizá el Caballero que, con suerte, va interpretar en Canción de Hielo y Fuego.

     RIKARDO: Un muy acojonado y desarmado personaje de Fear Itself.

     LUIS: “El Irlandés”. Me tronchaba con ese tipo.

     VÍCTOR: la hija de Ehren Heldentodsson.

     TITO SOCAR: No estoy seguro, pero creo que un Jedi Ewok podría estar bien.

     RAÚL: daría cualquier cosa porque ahora pudiera interpretar cualquier personaje.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

El Pj que te gustaría llevar

EL DESAFÍO DE LOS 30 DÍAS
Día 20: El Pj que te gustaría llevar

     A esta pregunta no le saco yo jugo, lo siento. Siempre disfruto con los PJs; sean creados por mí alalimón con el DJ o sea un personaje pregenerado, yo me lo paso pipa igual. Digamos que tengo la suerte de conducir PJs que me divierten.
     
     Ahora mismo sólo tengo dos pjs activos, uno en cada una de las dos partidas cuya periodicidad alcanza la impresionante cifra de una sesión anual (sigh…), y pese a que ambos son pregenerados por los respectivos DJ los dos me resultan (a mí) memorables por distintos motivos. Uno, ese Ventrue fumador de exquisitas formas, enorme paciencia, refinada educación, elegante estilo,

Señorita, se confunde usted. Yo no le estoy tocando el culo. 
Es su culo quien insiste en rozar mi mano.

     Y el vikingo gordo del RuneQuest, gigantesca tripa, torpe de mente, carácter explosivo, pantagruélicos apetitos, 

Esto es de cuando estaba delgado, que soplaba fuerte el viento y
 salía volando del långskip.
Y mi mujer dice que estoy recio, ojo, no gordo.



     Ellos son los personajes que me gustaría interpretar. Más a menudo, eso sí.